Diferencia entre revisiones de «Morfina»
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Posteriormente puede realizarse una clorhidratación que aumenta el peso entre un 10 y un 15%, dando por resultado el clorhidrato de morfina, que es un polvo blanco muy fino, inodoro, de sabor amargo y soluble en 100 partes de agua fría o 40 partes de alcohol. | Posteriormente puede realizarse una clorhidratación que aumenta el peso entre un 10 y un 15%, dando por resultado el clorhidrato de morfina, que es un polvo blanco muy fino, inodoro, de sabor amargo y soluble en 100 partes de agua fría o 40 partes de alcohol. | ||
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En 1818 la morfina ingresó a la materia médica considerándose como "el más notable medicamento descubierto por el hombre, de utilización más segura que el opio y con una virtud analgésica bastante superior". Esta analgesia tiene la particularidad de manifestarse sin pérdida de la conciencia y sin afectar otras modalidades sensoriales. | |||
Dentro de la medicina occidental contemporánea, el sulfato de morfina es el fármaco más eficaz para contrarrestar el dolor grave provocado por prácticamente cualquier tipo de enfermedad o accidente. Se utiliza para reducir el dolor quirúrgico; también para tratar el [[Infarto al miocardio|infarto agudo al miocardio]] y el [[edema pulmonar]]. | |||
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Revisión del 23:31 17 oct 2008
Analgésico y calmante poderoso.
Historia
En 1806, el joven farmacéutico alemán Frederick Sertürner redujo el opio a una solución en ácido mecónico que neutralizó con amoníaco. Al alcaloide obtenido lo llamó Principium somniferum opii, por sus virtudes narcóticas, y posteriormente Morphium, en honor a Morfeo, el dios griego del sueño.
Su uso se extendió a partir de 1850 y llegó a estar de moda en la segunda mitad del siglo XIX.
Actualmente, la morfina es objeto de una producción legal y una ilícita, y su uso terapéutico sigue vigente, aunque muy controlado y regulado por prescripción médica con receta cheque.
Composición
Durante el primer tratamiento, el opio se transforma en una "base técnica", de color moreno, conteniendo más o menos 60% de morfina. La segunda operación eleva el porcentaje a 93 o 94% y permite obtener la "morfina base" de color blanco.
Posteriormente puede realizarse una clorhidratación que aumenta el peso entre un 10 y un 15%, dando por resultado el clorhidrato de morfina, que es un polvo blanco muy fino, inodoro, de sabor amargo y soluble en 100 partes de agua fría o 40 partes de alcohol.
Usos terapéuticos
En 1818 la morfina ingresó a la materia médica considerándose como "el más notable medicamento descubierto por el hombre, de utilización más segura que el opio y con una virtud analgésica bastante superior". Esta analgesia tiene la particularidad de manifestarse sin pérdida de la conciencia y sin afectar otras modalidades sensoriales.
Dentro de la medicina occidental contemporánea, el sulfato de morfina es el fármaco más eficaz para contrarrestar el dolor grave provocado por prácticamente cualquier tipo de enfermedad o accidente. Se utiliza para reducir el dolor quirúrgico; también para tratar el infarto agudo al miocardio y el edema pulmonar.
Efectos
Efectos inmediatos
- La primera inyección provoca nauseas y vértigo, pero la costumbre a su uso se adquiere pronto.
- Es analgésico y calmante.
- Produce sensación de bienestar.
- Euforia.
- Pasividad.
- Torpeza.
- Depresivo respiratorio.
- Contracción de pupilas.
- Presión intracraneal.
- Vómitos.
- Estreñimiento.
- Insensibilidad al dolor.
Efectos a largo plazo
- Trastornos de humor.
- Dependencia física.
- Dependencia síquica.
- Fuerte tolerancia.
- Somnolencia.
- Apatía.
- Disminución de la presión arterial.
- Retención urinaria.
- Disminución de la capacidad sexual.
- Una fuerte dosis puede provocar paro respiratorio.